El oro cayó más de un 2% hasta los $4,570 por onza el martes, su nivel más bajo desde finales de marzo, debido a la fuerte subida de los precios del petróleo y al estancamiento de las conversaciones entre Estados Unidos e Irán, lo que intensificó los temores de inflación antes de las importantes reuniones de los bancos centrales. Un funcionario estadounidense afirmó que el presidente Donald Trump rechazó la última propuesta de Irán para poner fin al enfrentamiento de dos meses, lo que redujo las esperanzas de una rápida resolución de las interrupciones en el suministro de energía que han estado alimentando las presiones inflacionarias y aumentando las probabilidades de nuevas subidas de los tipos de interés. Aunque tradicionalmente se considera al oro como una cobertura frente a la inflación, su atractivo disminuye cuando los tipos de interés suben, ya que no genera ingresos. Se espera ampliamente que la Reserva Federal de Estados Unidos mantenga sin cambios los tipos de interés en la que podría ser la última reunión de Jerome Powell como presidente, mientras los inversores analizan minuciosamente cualquier indicio sobre la trayectoria futura de la política monetaria. Por otra parte, el Bank of Japan mantuvo estables los tipos en una decisión dividida, y se prevé que otros grandes bancos centrales también mantengan los tipos esta semana, al tiempo que señalan una postura más agresiva.