El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años subió por encima del 4,8% el miércoles, acercándose a su nivel más alto desde octubre de 2023, ya que un nuevo repunte de los precios del petróleo avivó las preocupaciones sobre la inflación y reforzó las expectativas de una inminente subida de tipos de interés por parte de la Reserva Federal. Los precios del petróleo avanzaron por tercera sesión consecutiva en medio del aumento de las tensiones entre Estados Unidos e Irán, lo que incrementó el temor a nuevas interrupciones en el suministro de energía desde Oriente Medio.
Al mismo tiempo, la firme postura del presidente de la Fed, Kevin Warsh, a la hora de combatir la inflación reforzó las apuestas del mercado por una subida de tipos, y los futuros ahora descuentan aproximadamente un 70% de probabilidad de un aumento este mes. El gobernador de la Fed, Michael Barr, también afirmó el martes que el banco central debe estar preparado para subir los tipos de interés si la inflación no se modera.
Ahora los inversores centran su atención en el informe de empleo de ADP que se publicará el miércoles y en los datos de nóminas no agrícolas del viernes, en busca de nuevas señales sobre la trayectoria de la política de la Fed.